viernes, 26 de febrero de 2010

Días perdidos. Lluvioso este invierno...

Por la mañana- Un rasgueo de guitarra, un cigarro adulzado de verdes sonrisas y un vaso de colacao. Enlazando con el mediodía una tapa de aceitunas y un rioja.

Al mediodia- Un buen plato Alpujarreño, de sobremesa un pacharán y un cigarro de liar. Medio dormido al calor del brasero una buena película que ya he visto. Al despertar termino el cigarro de por la mañana y con él se hace de noche,

Por la tarde- Con los últimos rayos del sol releo algún fragmento de cualquier libro de "Nietzsche". Un paseo por Granada antes de que se haga de noche.

Por la noche- Algo ligero para cenar. Un poco de zapping, pero en la tele no hay nada, sólo basura. Lo mejor será ver algunos capítulos de "The Wire", una de esas series que confirman que estamos viviendo la mejor época de las series norteaméricanas. Tras el primero preparo otro cigarro de flores y ni siquiera me tengo que poner el pijama, pues ya lo llevaba desde por la mañana. Primera cabezada, aún son las 1 de la madrugada, y no he hecho nada, igual que ayer.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Al fin, tras el ruido...

Calló, y tras el silencio, de nuevo el mismo insoportable ruido por el que calló tras hablar.
Habló, y de nuevo callaron, el contenido no era más que una solución temporal para acallar el ruido.
Pensó, dejó de hablar, y callado inició un viaje entre ese ruido.
Actuó, comprendió que el ruido era más liviano cuando hay música de fondo.
Dejó de escuchar a los demás, solo música.

lunes, 12 de octubre de 2009

La leyenda del sueño.

Eran las cuatro de la tarde y salió a pasear, un libro bajo el brazo. Una higuera a lo lejos era el mejor lugar para descansar y leer un poco al fresco de la sombra en un verano especialmente caluroso.
Estiró las piernas y acopló la espalda en el tronco de la higuera, el cual parecía que estuviese hecho a molde de la misma. Abrió el libro y comenzó a leer, era la novela más estúpida y sin sentido que había leído en años y el tedio le pudo. Lentamente fue sentando la cabeza hasta caer dormido.

El sueño fue una concesión del destino, una oportunidad a disipar sus más profundas inquietudes, un cáliz que curaría su falta de ganas por vivir. Se le concedió el conocimiento más supremo imaginable, ante él quedaron resueltos los enigmas de la vida, el sentido de las cosas, el por qué de todo y de la nada. Por un momento comprendió lo que nunca antes un hombre había podido llegar a imaginar que pudiese llegar a conocer. No era una clave la que descifró, si no "la clave". Nunca volvería a ser el mismo, ni él ni toda la raza humana en cuanto él lo difundiese.

De repente despertó, estaba lleno de alegría, exultante, eufórico e ilusionado. Se levantó de un salto y corrió a su casa para constatar todo lo que acababa de comprender. A mitad de camino dejó de correr, se replanteó lo que debería de hacer a partir de ahora, y optó por recoger todas sus cosas e irse a vivir a la montaña. Lo hizo y prometió que nunca más descendería de ella, nadie más supo ya de él ni de su secreto.

martes, 8 de septiembre de 2009

Final de la tercera escena.

Y cuando los hechos se hacen perennes y no evolucionan se muere algo.
Es como si tras una mañana soleada, plena y llena de alegría llegase una tarde nublada, con rachas de lluvia, y tu sin paraguas. Te refugias, y a veces hasta sales a que te caiga la lluvia en la cara, te sientes muy vivo. Pero en la tercera escena cambia todo, y no cambia nada.

La noche es calurosa y asfixiante, no te deja dormir, y mantenerse despierto no es saludable, ya casi acaba y a su paso no puede dejar más que progreso.

miércoles, 8 de julio de 2009

En verano pasa frio y en invierno añora el calor de los veranos.

Así lo hace. Si tiene frió se calienta con la fricción de los hielos, y ante la calor melancolía. Nunca recurre a las llamas para derretirse cuando está helada, inquieta su frialdad.
Quizás si que se frote con cualquier tronco para aliviarse el picor provocado por las hormigas que trepan por su espalda, pero poco alivian.

Aún yaciendo solo a medianoche en mitad de cualquier parque nunca se desvirtúa, nunca se halló virtuoso.

Las noches largas ahora son frescas, y a mediodia con el cálido sol las llamas le ayudan a no levantarse. No le hace falta.
Levita a deshora, cuando ya no importa seguir pisando el óxido de los clavos, pues de óxido ya parecen sus pies. Más abajo ya no hay nada, adelante es el camino.

lunes, 8 de junio de 2009

Preciosa Luz. (Final)

El caballero desterrado tuvo una vez más la oportunidad de enamorar a la preciosa hada. La ilusión inundaba su cara cada día desde que la preciosa hada le propuso intentarlo una vez más. Esta oportunidad vino a partir de que el caballero le dijese al hada que si no fuese para estar juntos de nuevo no soportaría volver a verla. El hada ante la idea de no volver a ver al caballero accedió.
Cada día el caballero se esforzaba más y mas por complacerla. Por momentos el hada parecía muy satisfecha y feliz, pero al poco tiempo el hada dejó de estar contenta, se comportaba con el caballero como si este fuese un simple conocido, ya no lo quería como antes, y a pesar de haberlo intentado no le surgió esa chispa necesaria que haría que felizmente caballero y hada compartiesen de nuevo sus vidas.

De nuevo se acabó. El caballero quedó muy dolido, y el hada realizó de nuevo su vida al margen de él sin demasiados problemas.
Nuestro caballero desterrado sabia a ciencia cierta que nunca conocería a un hada como ella, y por todo lo sufrido anteriormente sabia que esta vez seria la peor, porque tendría que aprender a vivir definitivamente sin ella.

Los días pasaban lentos.
Aunque todo le parecía insostenible, pensaba que esto sería pasajero. Todo es pasajero. Todo pasa, sucede, se disfruta de ello y se acaba. No quería resignarse a eso, todo no podía ser pasajero, aunque lo fuese la vida en sí misma, no puede ser así. Hay cosas que deberían perdurar para toda la eternidad. Le resultaba imposible pensar en el fin de lo que creía seria su vida eternamente compartida. Lo compartido se partió, y dejó un horrible silencio que tan solo la música le ayuda a soportar.

Sus errores tiempo atrás le persiguieron para siempre, quizás si su comportamiento con el hada hubiese sido el adecuado cuando no lo fue, a día de hoy disfrutaría indefinidamente de su compañía, quien sabe, quizás hasta la eternidad...

Tipos como nuestro caballero no se encuentran tan facilmente, muchos fueron quienes lloraron por no poder disfrutar de la compañía de la preciosa hada, pero solo el caballero conocía la verdad de que esa hada nació para formar parte de su vida, de la misma forma que él nació para compartirla con ella. Quizás la vida esté equivocada, porque como si no iba a acabar así. Ya podría acabar el caballero compartiendo su vida con diferentes hadas que por seguro sabia que siempre quedará marcado por la que todo lo inundaba con su preciosa luz. Luz preciosa y maldito final.

domingo, 7 de junio de 2009

Vetusta de los planetas piratas.

Se ha reunido el comité de expertos
y han decidido que se acabó lo nuestro,
y a mí me habría gustado
haber participado en el proceso.
Tú también tienes que ver
que nunca tengo mi papel.
Nube gris, riega todo el jardín,

Prometo no seguir viviendo así,
prometo no pensar en tí
Prometo dedicarme solamente a mí.


Y respirar tan fuerte que se rompa el aire,
aunque esta vez si no respiro es por no ahogarme.

Ceniza de fénix, perfil de coral,
torcido, herido,
pon cada latido y celebra
que nuestra historia continuará.

Prometo no seguir así, prometo que no voy a pensar en ti

Prometo dedicarme solamente a mí.







Leyenda: Los Planetas, Los Piratas y Vetusta Morla.